Desde el inicio de la invasión a gran escala contra Ucrania, Rusia ha utilizado más de 57.000 drones tipo Shahed, inicialmente suministrados por Irán. Estos mismos drones también son utilizados por Irán contra países de Oriente Medio y otras regiones.
El régimen iraní decidió convertirse en cómplice de Putin, suministrando no solo drones, sino también la tecnología detrás de ellos. Los regímenes de Irán y Rusia se apoyan mutuamente, y cada vez hay más pruebas —incluidos componentes rusos en los drones Shahed— que ahora también impactan a los vecinos de Irán.
El pueblo iraní merece la oportunidad de liberarse de un régimen terrorista y garantizar la seguridad de todas las naciones afectadas por el terror que se origina en Irán. El mundo es más fuerte que quienes intentan desestabilizarlo. Hacemos un llamado a nuestros socios a actuar con decisión.