El 9 de agosto Ucrania junto con la comunidad internacional celebra el Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo.
Reafirmando su compromiso con los principios del respeto de derechos y libertades fundamentales de la persona, estipulados, en particular, en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, Ucrania garantiza la protección y desarrollo de la identidad étnica, cultural, lingüística y religiosa de todas las minorías del país.
Ucrania garantiza la protección y aplicación del derecho inherente para la autodeterminación del pueblo Tártaro de Crimea en la composición del Estado Ucraniano soberano e independiente y reconoce el Majlis de este pueblo y su Kurultai - órgano ejecutivo - como institución plenipotenciaria.
Ucrania llama una vez más la atención de la comunidad mundial a que la presión sistemática al pueblo Tártaro de Crimea, las represiones contra los ciudadanos de Ucrania por motivos de origen nacional, la realización de las la persecuciones étnica y políticamente motivadas en el territorio temporalmente ocupado de Ucrania por parte de las autoridades de la Federación de Rusia, a partir de la fecha del inicio de la ocupación temporal de Crimea, es una consciente política del etnocidio del pueblo Tártaro.
Instamos a la comunidad internacional a condenar las acciones de las autoridades de ocupación, aplicar todos los esfuerzos para proteger a los tártaros de Crimea contra la discriminación y las persecuciones por la Federación de Rusia y evitar la repetición del genocidio del pueblo Tártaro que hace 70 años ya sobrevivió la tragedia de la deportación forzada.
Estamos seguros de que todos los culpables de la ocupación e intento ilegal de la anexión de Crimea, así como de las violaciones sistemáticas y en gran escala de los derechos humanos en el territorio ucraniano temporalmente ocupado serán atraídos a la responsabilidad.
Ucrania seguirá aplicando todos sus esfuerzos para la deocupación plena del territorio de Crimea y recuperación de la soberanía e integridad territorial e insta a sus socios a reforzar su presión contra el país-ocupante.