El 7 de agosto se cumplió 8 años desde que Rusia desató la guerra contra Georgia, en consecuencia de la cual la mayor parte del territorio de este soberano país se encontró bajo la ocupación rusa.
Al no recibir una rígida y clara respuesta de la comunidad internacional en cuanto a la agresión contra Georgia, Rusia eligió como su siguiente blanco a Ucrania.
La ocupación de las regiones de Georgia, la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol, así como la continúa agresión rusa en el Donbas evidencian que la Federación de Rusia sigue violando de manera brusca la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional, sus obligaciones internacionales, presentando amenaza para la paz y seguridad en todo el espacio euroatlántico.
Ucrania confirma su respeto a la soberanía estatal e integridad territorial de Georgia dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas e insta a la comunidad internacional a consolidar esfuerzos y reforzar su presión hasta que Rusia no cese totalmente su agresión contra los estados vecinos.