El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania condena resueltamente de que los insurgentes soportados por Rusia abrieron el 16 de enero de 2016 el fuego contra un automóvil de la Misión Especial de Monitoreo de la OSCE en la región de Márinka.
Consideramos que este incidente es un intento descarado para intimidar a los observadores de la Misión Especial de Monitoreo de la OSCE, así como una nueva prueba de que Rusia y sus títeres siguen violando conscientemente sus compromisos, asumidos en el marco de los Acuerdos de Minsk.
Exigimos poner fin a las provocaciones, encaminadas contra los observadores de la OSCE, los militares de las Fuerzas Armadas de Ucrania y los civiles, garantizar la seguridad para los miembros de la Misión Especial de Monitoreo y su acceso sin trabas a todo el territorio de ciertas regiones de las provincias de Donetsk y de Lugansk, incluyendo las aéreas de la frontera ucraniana-ruso que no están controladas por Ucrania.