Con ayuda del Kremlin y las agencias informativas rusas las formaciones armadas terroristas en el Este de Ucrania desplegaron no sólo las acciones combativas contra el ejército y los civiles ucranianos sino también una sucia campaña informativa. Como un hecho indignante de una mentira descarada y total desinformación que extienden las agencias rusas en el espacio informativo sirve una comunicación como si en la noche del día 22 de julio del corriente el ejército ucraniano efectuaba cañonazos contra la ciudad de Lysychansk utilizando pertrechos fosfóricos.
Los funcionarios de la Federación Rusa, sin tener las debidas pruebas intentaban acusar a las unidades de las Fuerzas Armadas de Ucrania que actúan en el marco de la operación antiterrorista como si las mismas hubieron utilizado este tipo de arma prohibida. Pero estos intentos no tuvieron efecto, incluso en las reuniones de la OSCE.
A causa de esto, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania declara de manera oficial y categórica que las unidades ucranianas no tienen en su disposición pertrechos fosfóricos. Cualquier intento de la parte rusa encaminado a la acusación del ejército ucraniano en su utilización es falso y provocativo y tiene como objetivo principal desacreditar las fuerzas de la operación antiterrorista.
Esto no es el único caso cuando la parte rusa trata de presentar los hechos conscientemente inventados y la información falsa como su posición oficial, intentando inducir al error a sus propios ciudadanos y la comunidad internacional.
Llamamos a la comunidad internacional a dedicar su atención a las pruebas que tienen los órganos competentes de Ucrania (la conversación entre los terroristas sobre la obtención de los pertrechos fosfóricos de la Federación Rusa para utilizarlos en sistemas de artillería “Grad”) y condenar sus actuaciones e intenciones criminales, encaminadas a la utilización de este tipo de arma prohibida contra los militares y civiles ucranianos.