El 22 de julio el Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania envió una nota al Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia expresando su categórica protesta en cuanto a los actos de agresión consecutivos que la Federación de Rusia continúa realizando contra Ucrania y sus ciudadanos.
En los días 17 y 18 de julio del corriente 7 helicópteros MI-8 y MI-24 irrumpieron desde el territorio de Rusia el espacio aéreo de Ucrania, cerca de las localidades Illivka y Oleksándrivka (provincia de Lugansk).
Entre los días 19 y 20 de julio desde las regiones donde se ubican en el territorio de la Fedración de Rusia las localidades Jútor Manótskiy, Avílo-Uspenka y Léninskiy, fueron asestados una serie de golpes de artillería, utilizando sistemas “САУ” y “Grad”, así como de lanzaminas contra las posiciones de las Fuerzas Armadas de Ucrania que se ubicaban cerca de las localidades Illinka, Manych y Komyshuvaja (provincia de Donetsk). La parte rusa conscientemente ignora los llamamientos constantes encaminados a tomar medidas necesarias y garantizar una protección reforzada de la frontera común. A su vez, la parte rusa acusa cínicamente a las Fuerzas Armadas de Ucrania por haber realizado cañonazos contra el territorio de Rusia, ignorando la existencia de las pruebas irrebatibles de tales provocaciones que llevan a cabo las organizaciones terroristas de “DNR” y “LNR” (autoproclamadas Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk).
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania manifestó su decisiva demanda a la parte rusa llamándola suspender la prestación de ayuda amplia y el soporte financiero a las organizaciones terroristas, así como la violación sistemática de la frontera estatal ucraniana-ruso. Tales actos de agresión contra Ucrania, el menosprecio constante del derecho internacional crearán muy negativas consecuencias para la autoridad moscovita que lleva a su país hacia un aislamiento internacional.
La suspensión por parte de Rusia de prestar ayuda a las organizaciones terroristas, la garantía de un control seguro del régimen de atravesar la frontera con Ucrania y creación de las condiciones debidas a los representantes de OSCE para realizar un monitoreo adecuado de la situación en la frontera conforme a la Declaración de Berlín del 2 de julio del año corriente, así como el respaldo de las cláusulas del Plan pacífico presentado por el Presidente de Ucrania Petró Poroshenko contribuyen a la deescalación de la situación en el Este de Ucrania.