Hace cuatro años, Rusia inició la guerra a gran escala contra Ucrania. Desde las primeras horas de la invasión en 2022, los soldados de las Fuerzas de Defensa de Ucrania y la población civil en miles de comunidades ucranianas demostraron un valor y heroísmo extraordinarios, resistiendo y rechazando al agresor.
Durante muchos meses, los defensores ucranianos han protegido con valentía la libertad y el futuro de Ucrania, llevando a cabo operaciones especiales únicas, infligiendo pérdidas significativas e irreparables al enemigo y debilitando la maquinaria militar rusa.
La guerra continúa por una sola razón: Rusia no ha renunciado a sus ambiciones imperiales. El mundo debe intensificar la presión sobre Rusia para detener su agresión, sus crímenes y el terror contra la población civil.
Por encima de todo, Ucrania aspira a poner fin a esta guerra y alcanzar una paz duradera, sostenible y digna, basada en garantías de seguridad fiables. Instamos a nuestros socios internacionales a actuar de manera unida para lograr este objetivo.
Agradecemos a los defensores y defensoras de Ucrania por proteger nuestras ciudades y pueblos, a nuestra gente y nuestro futuro.
¡Gloria a Ucrania!
¡Slava Ukraini!