Rusia atacó Odesa, causando la muerte de tres personas, entre ellas un niño. Diez civiles resultaron heridos, incluidos un niño.
Múltiples ataques rusos durante la noche del 6 de abril provocaron incendios de gran magnitud y una destrucción generalizada en toda la ciudad. Los equipos de rescate lograron extinguir todos los incendios a pesar de las reiteradas alertas aéreas. Rescataron a cuatro personas, entre ellas un niño.
Es posible que aún haya personas atrapadas bajo los escombros. Las operaciones de búsqueda y rescate continúan.
Ninguna festividad detiene la crueldad de Rusia, que sigue cometiendo actos de violencia incluso cuando el mundo habla de compasión y paz. Solo la acción unida y sanciones contundentes pueden detener el terror de Rusia.