Rusia lanzó casi 300 drones de ataque —la mayoría de ellos Shaheds— y 50 misiles de distintos tipos, incluidos misiles balísticos, contra Ucrania esta noche. La infraestructura energética fue el principal objetivo, pero también resultaron afectados viviendas y la red ferroviaria.
En la región de Kyiv, el ataque dañó edificios y provocó incendios en varios distritos. En la aldea de Putrivka, en el distrito de Fastiv, los equipos de rescate sacaron de los escombros a ocho personas, entre ellas un niño. Una persona murió. Quince personas resultaron heridas en toda la región, incluidos cuatro niños.
La región de Odesa también fue atacada durante la noche. Se dañaron instalaciones energéticas y se produjeron incendios.
Ucrania necesita urgentemente reforzar su defensa aérea, en particular con sistemas capaces de interceptar misiles balísticos. El apoyo internacional sostenido ayuda a proteger la infraestructura crítica y salva vidas.