En la noche del 17 al 18 de agosto de 2018 en la ciudad de Bila Tserkva un grupo de intrusos destruyeron un vallado de hormigón en el lugar de la construcción de la Catedral de la Natividad, el primer templo de la Iglesia Greco-Católica Ucraniana en esta ciudad.
Condenando estas acciones delictivas que dañan la reputación internacional de nuestro estado, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania expresa su protesta y se opone categóricamente a semejantes manifestaciones de la instigación a la hostilidad religiosa. Es evidente que el objetivo de este acto delictivo fue provocar el miedo y la incertidumbre no solamente entre los católicos del rito bizantino, sino también entre los creyentes de otras confesiones.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania considera este ataque astuto como un atentado contra la libertad de conciencia y culto de todos los ciudadanos.
Estamos convencidos de que las autoridades competentes de Ucrania calificarán debidamente este acto vergonzoso, así como tomarán todas las medidas necesarias para llevar a los organizadores y ejecutores de este delito a la responsabilidad.