El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania acoge con satisfacción la aprobación por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 19 de diciembre de 2016 de la Resolución "El estado de los derechos humanos en la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol (Ucrania)". Este importante documento contiene claras formulaciones en cuanto al estatus de la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol como parte del territorio de Ucrania, condena la ocupación temporal de la península de Crimea por la Federación de Rusia y no reconoce intentos de su anexión por el estado-ocupante.
En el contexto de la terrible situación en el ámbito de protección de los derechos humanos en Crimea debido a su ocupación por Rusia, un significado especial tiene el hecho de que en la Resolución se hace referencia a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949, que prevén, en particular, el trato humano con la población que se encuentra en el territorio ocupado y protegen su derecho de conformidad con el derecho internacional humanitario.
Es por eso, que la fijación y condena en la Resolución de la Asamblea General de la ONU de las violaciones sistematicas de los derechos humanos por las autoridades de ocupación rusas, incluyendo ejecuciones extrajudiciales, secuestros, persecuciones políticamente motivadas, restricciones básicas de derechos políticos de los habitantes de Crimea, deben constituir un paso importante en el camino a la defensa de los derechos y libertades civiles de los ciudadanos de Ucrania, que se encontraron en la ocupación.
Uno de los elementos clave de la Resolución es un llamado de facilitar acceso libre a los mecanismos de derechos humanos internacionales a la península temporalmente ocupada para monitorear y presentar informes sobre la situación de acuerdo con su mandato.
Ucrania expresa su sincera gratitud a cada Estado que votó a favor de la Resolución de la Asamblea General de la ONU "El estado de los derechos humanos en la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol (Ucrania)". Hoy día el mundo ha dado una clara señal a las autoridades de ocupación rusas que los culpables en las persecuciones y violaciones de los derechos del pueblo de Crimea serán responsables. El estado-ocupante debe poner fin a las arbitrariedades y cumplir con sus compromisos en virtud del derecho internacional – asegurar la observancia de los derechos humanos en Crimea.