El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania respalda la sentencia del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, declarada el 24 de marzo de 2016, condenando a Radovan Karadzic a 40 años de prisión por los crímenes de lesa humanidad.
La decisión del TPIY evidencia que los crímenes de lesa humanidad, la inobservancia de principios del derecho internacional humanitario serán condenados, sin perjuicio de los plazos, y los delincuentes por tales atrocidades, tarde o temprano, serán juzgados.
Sobre la inminencia de la penalidad deben reconocer los altos funcionarios rusos y los representantes de así llamada justicia rusa, quienes son responsables por crímenes, cometidos en condiciones de la agresión rusa contra Ucrania, la ocupación ilegal de la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol, los asesinatos y las torturas en los territorios de Donbas y Crimea, las persecuciones de los presos políticos ucranianos.