El 20 de febrero de 2014 la Federación de Rusia lanzó una agresión armada contra Ucrania, ocupando la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol. Actualmente esta agresión continúa en el Donbás.
Desde el comienzo de la agresión más de 2.600 militares ucranianos perdieron la vida y más de 9.000 quedaron heridos. Sólo durante los últimos 2 meses de 2016 las posiciones ucranianas estaban cañoneadas más de 2.500 veces, quedando muertos 12 militares ucranianos y más de 150 heridos.
Durante estos años de la agresión bajo el mando de los oficiales rusos, en el Donbás fue formado un fuerte ejército que llegó a contar con 40. 000 combatientes, equipado y financiado por la parte rusa. Este ejército ha sido suministrado con el moderno y sofisticado armamento ruso: artillería pesada y sistemas múltiples de lanzamiento de cohetes BM-21 Grad, Tornado y TOS-1 Buratino, medios de comunicación cifrada y de vigilancia (complejos de guerra electrónica Rtut-BM, Shipovnik-Aero, Leer-2, 1RL257 Krasukha-4), sistemas de cohetes antiaéreos Buk (SA-11 Gadfly), Strela (SA-13 Gopher), Pantzyr (SA-22 Greyhound). Actualmente, el ejército mencionado tiene cerca de 470 tanques, 870 vehículos de combate blindados, 450 sistemas de artillería y otros armamentos. Rusia también está utilizando tales armas prohibidas, como misiles de ojivas clúster (9M55K, 9N235) y las minas antipersonales (PMN-2, MON-50).
Ucrania cumple consecuentemente con sus compromisos según los Acuerdos de Minsk en materia de seguridad, política, humanitaria y social-económica, en particular: cesó el fuego; garantizó pleno acceso para la Misión Especial de Monitoreo (MEM) de la OSCE; presentó su concepto de modalidades para llevar a cabo las elecciones locales en el territorio de las provincias de Donetsk y Lugansk conforme a los Acuerdos de Minsk, estándares internacionales y la legislación ucraniana; hizo un paso importante hacia la solución política, aprobando en primera lectura el proyecto de ley sobre las modificaciones a la Constitución de Ucrania.
El Gobierno de Ucrania continúa suministrando el gas natural y la electricidad a los territorios que controlan los militantes, realizando el pago de pensiones y otros pagos sociales a los ciudadanos ucranianos en el territorio ocupado del Donbás. Encontrándose bajo cañoneos constantes, los especialistas ucranianos siguen renovando la infraestructura, las conducciones dañadas de agua, gas y líneas de alimentación eléctrica para asegurar las necesidades de la población civil.
Rusia no ha cumplido ningún compromiso de los Acuerdos de Minsk.
Rusia y los militantes controlados por la misma continúan provocaciones militares, incluso usando las armas que tenían que ser retiradas bajo el control y monitoreo de la OSCE – las sistemas múltiples de lanzamiento de cohetes, la artillería autopropulsada, los morteros con calibres de 82 y 120 mm. Las tropas rusas en el Donbás sin trabas continúan realizando la rotación, capacitación y el suministro a través de las zonas incontroladas de la frontera estatal.
Hasta ahora la MEM de la OSCE no tiene pleno, seguro y libre acceso a todos los territorios controlados por Rusia y terroristas prorrusos. No se han logrado cambios positivos en materia del acceso de la OSCE a la frontera y establecimiento de una zona de seguridad, lo que está previsto por los Acuerdos de Minsk, para terminar y evitar el suministro de armas y tropas a Ucrania.
Rusia y sus títeres obstaculizan constantemente la liberación de más de 130 rehenes ucranianos, sometiéndolos a tratos inhumanos, torturas y amenazando con la pena capital según el código penal de la URSS.
Rusia sigue persecuciones políticas de los ciudadanos de Ucrania y se niega a liberar a los presos políticos ucranianos, Savchenko, Sentsov, Kolchenko y otros, detenidos ilegalmente en Rusia.
La Federación de Rusia y los militantes están bloqueando el suministro de ayuda humanitaria ucraniana e internacional a la población civil y obstaculizan sistémicamente actividades de las organizaciones humanitarias internacionales, incluyendo la Cruz Roja.
Ucrania insta a todos los estados miembros de la ONU a exigir que la Federación de Rusia cumpla con sus compromisos conforme a la Carta de la ONU y al derecho internacional, aplique plenamente los Acuerdos de Minsk e inmediatamente ponga fin a todos los actos de agresión contra Ucrania.
Instamos a la comunidad internacional a ejercer la máxima presión sobre Rusia y mantener las sanciones hasta que el Donbás y Crimea no estén desocupados y la integridad territorial y la soberanía de Ucrania - renovada.