Ucrania se adjunta a los 20 países más grandes del mundo en su condena de atentados terroristas en Ankara, el 10 de octubre, y en París, el 13 de noviembre, y expresa condolencias a las víctimas y sus familias.
Ucrania está dispuesta a hacer su contribución a los esfuerzos del G-20 en la lucha contra el terrorismo, que socava la paz y la seguridad internacionales, impide desarrollar la economía global y realizar el desarrollo sostenible. Confirmamos nuestra posición que no percibimos a cualesquiera manifestaciones terroristas, independientemente de las circunstancias y motivaciones, así como no percibimos cualesquiera intentos de identificar el terrorismo con la identidad religiosa, nacional, civilizada y étnica.
Apoyamos la posición del G-20 en cuanto a la importancia de resistir al terrorismo. Es necesario que esta prioridad se realice en el marco del derecho internacional y con respeto al papel directivo que desempeña la ONU en este asunto. Esta labor será uno de los principales pilares de Ucrania como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU.
Ucrania como un Estado que experimenta todas las consecuencias negativas de las actividades terroristas, soportadas por Rusia, acoge con satisfacción el firme propósito del G-20 de tomar medidas para prevenir y erradicar el fenómeno de crecimiento de los flujos transfronterizos de terroristas y eliminar las amenazas para todos los estados.
Estamos conscientes de que los actos terroristas regulares en diferentes países del mundo evidencian la necesidad de intensificar la cooperación y solidaridad internacionales en la lucha contra el terrorismo. Recalcamos la especial importancia de que se debe tomar medidas eficaces tanto a nivel internacional, como nacional, para prevenir y resistir a la financiación de las actividades y organizaciones terroristas, así como perseguir y castigar a las personas u organizaciones que proporcionan tal financiación en cualesquiera formas y métodos.
El aseguramiento real, y no declarativo, de la cooperación de los estados y la asistencia mutua de sus órganos de cumplimiento de la ley en prevenir el delito de la financiación del terrorismo, es una clave para superar este fenómeno, que ha adquirido tamaños amenazantes tanto a nivel regional como mundial. Cualquiera ayuda a este delito por parte de los organismos estatales o funcionarios debe atraer la responsabilidad internacional de los estados por haber cometido delito de financiar el terrorismo.