A principios de noviembre del año corriente se aumentó considerablemente la cantidad de violaciones del régimen de cese al fuego por parte de los grupos armados ilegales, que operan en el territorio de ciertas regiones de las provincias ucranianas de Donetsk y Lugansk. Estos hechos se perciben en Ucrania con una gran preocupación.
La geografía de cañoneos, su carácter intensivo y sistemático despiertan una preocupación especial. Del 1 al 11 de noviembre de 2015 los insurgentes realizaron más de 240 cañoneos a lo largo de la línea de delimitación, utilizando inclusivamente los morteros de 82 y 120 mm de calibre, que deben ser retirados según los Acuerdos de Minsk.
Los grupos armados ilegales tres veces provocaron choques de combate con pequeñas unidades de las Fuerzas Armadas de Ucrania – el 2, 8 y 10 de noviembre. En el transcurso de dos últimos meses, por primera vez se realizaron intentos de asaltar las posiciones de los militares ucranianos cerca de las poblaciones de Mayorske y Novozvánivka.
Muy cerca de la línea de delimitación, en el territorio temporalmente no controlado por Ucrania, fue registrada una gran concentración del armamento pesado, incluyendo artillería, tanques, alojamiento de nuevas pequeñas unidades de artillería, activación de grupos de exploración y sabotaje, suministro de municiones, etc. En violación de los Acuerdos de Minsk, continúa ocultándose el material militar pesado en las zonas prohibidas.
Al mismo tiempo, se fijan invasiones en el espacio aéreo de Ucrania de los aparatos voladores no tripulados de inteligencia, la actividad militar inusual de las fuerzas armadas rusas en las zonas fronterizas con Ucrania, incluyendo la realización de los ejercicios militares con la participación de aviación y otro material militar y especial en las provincias rusas de Rostov y Kursk.
Consideramos las acciones mencionadas como un intento deliberado, encaminado a frustrar no sólo el proceso de retirada del armamento pesado de calibre inferior a
100 mm, que recientemente ha completado con éxito la parte ucraniana, sino también la realización de otros aspectos de los Acuerdos de Minsk, incluso los importantes proyectos socio-económicos y humanitarios.
Tomando en consideración el acercamiento del frío, los insurgentes han puesto bajo el peligro la realización de los trabajos de reparación y restauración en los objetos de infraestructura crítica económica en los intereses de la población civil.
Esperamos que la Misión Especial de Monitoreo de la OSCE realizará sin demora una investigación exhaustiva de violaciones de los Acuerdos de Minsk, dándoles una evaluación objetiva, según lo previsto en el p. 3 de la Decisión del Consejo Permanente de la OSCE nº 1117 del 21 de marzo de 2014 en cuanto al alojamiento de la Misión en Ucrania, así como a los acuerdos alcanzados en el ámbito de seguridad.
Seguimos observando una posición de principio de que la realización por Rusia y grupos armados ilegales, soportados por la misma, de los actos del “bloque de seguridad” es la garantía del cumplimiento apropiado de los Acuerdos de Minsk. Esto incluye: cese del suministro por parte de Moscú de las armas, del material militar y mercenarios; aseguramiento de un acceso pleno y libre para los observadores de la Misión Especial de Monitoreo de la OSCE a cualesquiera regiones, incluyendo a los terrenos de la frontera estatal ucraniano-rusa temporalmente no controlados; retirada de los armamentos, insurgentes y mercenarios del territorio de Ucrania; desarme de los grupos armados ilegales.
Instamos a la comunidad internacional a aumentar la influencia a la Federación de Rusia con el fin de garantizar el pleno cumplimiento del régimen universal de cese al fuego y la observancia consecuente de los Acuerdos de Minsk en su totalidad.
Ucrania queda fiel a los Acuerdos de Minsk, alcanzados en 2014 y 2015, que son instrumento único y eficaz del arreglo pacífico de la situación en Donbas y tomará medidas exhaustivas para su aplicación adecuada.