Acogemos la decisión del Consejo de la UE en cuanto a la prórroga de las sanciones contra la Federación de Rusia hasta el 31 de enero de 2016, impuestas a causa de su participación directa a la escalacion de la situación en el Este de Ucrania.
Esta decisión ha demostrado una vez más la solidaridad de la Unión Europea con nuestro estado y su fidelidad a la protección de la integridad territorial y la independencia de Ucrania.
Todo el mundo civilizado, ante todo la UE, insta que la Federación de Rusia respete los compromisos, asumidos en el marco de los acuerdos de Minsk, deje de suministrar armas, mercenarios y municiones, fomentando de tal manera la observancia del régimen de cese al fuego e influya en los militantes a quienes soporta. Sólo la implementación plena de todos los compromisos asumidos por la Federación de Rusia pueda servir de base para revisar el régimen de sanciones.
La posición de la parte ucraniana consiste en que la comunidad internacional tiene que reforzar las sanciones u otro tipo de presión contra la Federación de Rusia, si la situación sigue siendo agravada o Moscú continúa ignorando las normas del derecho internacional y sus compromisos.
Sólo la renovación de control completo por parte de Ucrania en la frontera ucraniano-rusa, la estabilización de la situación en el Donbás y su retorno al campo de derecho ucraniano puede significar la implementación de los acuerdos de Minsk. Esto es el punto de vista conjunto de Ucrania, la Unión Europea y todo el mundo civilizado.