El 24 de enero del año corriente los terroristas realizaron otro indignante crimen contra la humanidad. A resultas de los cañoneos de las zonas residenciales de Mariúpol fallecieron 29 civiles y 93 resultaron heridos. Según los datos previos, cañoneos han sido efectuados con la utilización de sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes “Grad”.
Todo el mundo entero se apena por los fallecidos y expresa sinceras condolencias a sus familiares. Deseamos que los heridos se recuperen pronto.
Este crimen será investigado de manera detallada y objetiva y, sin duda alguna, los culpables, recibirán una punición merecida. Llamamos a la misión especial de monitoreo de la OSCE inmediatamente juntarse a la investigación.
El cañoneo se realizó tras las declaraciones, hechas en vísperas por cabecilla de la formación terrorista de la “DNR”, en cuanto a la disposición de efectuar ataques posteriores contra las ciudades ucranianas, así como activar considerablemente el traslado de pequeñas unidades regulares de las fuerzas armadas rusas, armamentos y técnica pesada al territorio de las provincias de Donetsk y Lugansk.
Rusia, que continúa soportando a las acciones terroristas de agrupaciones armadas ilegales en Donbás y cuyas militares directamente participan en las operaciones combativas contra Ucrania, es enteramente responsable por las víctimas inocentes en Volnovaja, Debaltsevo, Donetsk, Mariúpol y muchas otras ciudades y poblados de Ucrania.
Esperamos que Rusia cumpla, por fin, con sus compromisos, influya a sus tutelados y deje de apoyarlos. También exigimos que Rusia observe totalmente los acuerdos de Minsk, inclusive la retirada inmediata de todas sus pequeñas unidades armadas del territorio ucraniano, el cierre de la frontera ucraniana-rusa y el establecimiento del régimen de monitoreo internacional.
Llamamos a toda la comunidad internacional condenar este y otros crímenes realizados por los terroristas. Hoy, como nunca, todo el mundo civilizado debe emprender las acciones decisivas tanto contra las organizaciones terroristas, como contra aquellos que las soportan, financian y patrocinan.